Dominican Cinema

Biodegradable (Critica)

Siempre se ha dicho que la ciencia ficción deja más preguntas que respuestas. Estas preguntas no tienen que ver con el hecho de que lo presentado en pantalla o en un libro se entendiera o no sino que la ciencia ficción haces que cuestiones la vida, las posibilidades de otras cosas y lo funesto que se ve el futuro cercano.
También la ciencia ficción viene acompañada de una historia que nos intriga, ya sea la búsqueda/hallazgo de algo fantástico/temible [Aliens/Prometheus], la obsesión de un hombre por lograr algo [Gattaca] o los amores que superan adversidades imposibles y mundos paralelos [The Adjustment Bureau, Source Code]. “Biodegradable” cuenta con un amor, pero es un amor por el que la audiencia no siente nada de interés de la misma forma que no hay interés por los intentos fallidos de revelar como sería un futuro incierto.
La película de Juan Basanta, más que todo, intenta destacar como el futuro cada vez agravará más las diferencias sociales así como lo ha expresado claramente Andrew Niccol en sus películas de ciencia ficción [Gattaca, In Time]; la diferencia entre ambos es que los percances de las clases sociales más bajas están bastante claros en las obras de Niccol mientras que estos no se presentan así mismos en la obra de Basanta. Más allá de la protesta que se presenta casi al inicio de la película, pareciera que la sociedad no tiene una verdadera razón para estar en disgusto porque la precariedad es inexistente para la audiencia.
El amor, otra parte vital en a obra de Niccol [Hawke/Thurman, Timberlake/Seyfried], está supuesto hacer algo muy importante en “Biodegradable” pero la relación entre Daniel [Rayniel Ruffino] y Rosa [Liz Gallardo] no tiene la química suficiente como para que uno se preocupe porque a estos lo separen. También la película tiende a olvidarse demasiado tiempo de una porción de su historia cuando cruza a otra y uno pierde el interés por lo poco que se nos intenta contar.
“Biodegradable” es un filme que está más preocupado por enseñar su valor de producción que por contarnos una historia. El amor, la disputa por el poder son casi inexistentes hasta los últimos minutos. También existe una revolución que no duda en desistir de sus ideales [cualesquiera que fueran] para sacrificarse por el fallido cuento de Romeo y Julieta.
La ciencia ficción no es algo muy fácil de lograr, al igual que con el terror la audiencia debe ser convencida de que lo que está pasando en pantalla es una realidad y si a los diez minutos uno observa su reloj porque entiende que ha pasado una hora algo se está haciendo mal.
Es una pena que una buena idea sea tan pobremente desarrollada. Ese ha sido el “modus operandi” del cine dominicano en general: muy buenas ideas con un desarrollo mediocre. Incluso Hemky Madera [que es uno de nuestro actores dominicanos favoritos] no pudo brillar como se espera de él. Los personajes no tenían razón de hacer lo que estaban haciendo, tropezaban con unos diálogos trillados y no conectaban con la audiencia. Al final no es un problema de entendimiento de la película, considerando el género ese sería un punto a favor para “Biodegradable”, es que no cuenta absolutamente nada por poco más de una hora y solo al final hace algo que llama la atención: el amor regresa donde debe, hay una especie de golpe de estado; pero ya es muy tarde para interesarse.
La película tiene un punto a su favor, ahora me interesa leer “Una Rosa en el Quinto Infierno” de William Mejía, el libro en que está basada, para conocer más la historia.
 
Escrito por Orlando Santos, Fuente: CineDominicano

 
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