Dominican Cinema

Código Paz (Critica)

¿Han escuchado alguna vez la frase, cuando se habla de alguna película sin mucho que mostrar, “uno deja el cerebro afuera y la disfruta”? pues esa frase es perfecta para describir la más reciente producción criolla “Código Paz”.
Abordando el género de acción, inspirado claramente en la acción absurda ochentera y noventera que muchos disfrutamos, la película de Pedro Urrutía ataca los momentos de acción de una manera efectiva [claro, omitiendo una bala desubicada aquí y allá], pero son los momentos entre tiroteos lo que evitan que esta película sea completamente entretenida.
“Código Paz” cuenta una historia de malos, no hay nadie que pueda ser catalogado como héroe, anti-héroe, o por algún matiz positivo por el que se sienta la necesidad de justificar a su protagonista. Son todos malos y esto es de lo bueno de la película. Sin embargo, estos malos están envueltos por una historia completamente incoherente y estúpida. Robándose un papel de la peor película de la saga “Ocean´s” [Ocean´s Twelve), al igual que la película de Sodebergh, Urrutía le muestra claramente algo a la audiencia para después revelar que ha sucedido otra cosa, lo que hace de sus personajes las personas más imbéciles de la faz de la tierra.
Fernando del Rosario [José Guillermo Cortines] finge su muerte con el fin de cuidar a su hija Paz [Paula Sánchez Ferry], sin embargo esto causa que la niña se involucre en más peligros que quién estuvo con él en el complot: Máximo [Héctor Aníbal] y Laura [Nashla Bogaert] disparan y matan a sus colegas en el día que ellos estaban claros lo que iba a suceder. Esto se nos hace saber al final y es uno de los más viles y fáciles insultos que puede cometer una película con su audiencia. Al igual que en Ocean´s Twelve, guardando la distancia, a la audiencia se le muestra, de manera indudable, un hecho determinado y luego la película muestra otra cosa completamente diferente. No es, para poner un ejemplo, como películas como “Insomnia” y “The Prestige” de Christopher Nolan, donde constantemente existe la idea de que hay algo más de lo que vemos.
Ahora, sí hay algo muy bueno dentro de “los malos” de esta historia: “El Flaco” [Canek Denis, quién también es protagonista del cortometraje “La mancha indeleble” que mencionamos al inicio]. El personaje de Denis cuenta con los mejores diálogos y es la actuación más orgánica de todo el montón. Canek ha logrado, dentro de sus trabajos en cortometrajes y ahora en éste, una efectiva transición del teatro al cine, algo que muy pocos [para no decir ningún otro] ha hecho con el carisma que demuestra Denis en “Código Paz”. Iván Aybar como “Wellington” es otro actor a tomar muy en cuenta; solamente el hecho de que tanto la producción como él mismo parecen olvidar que en algún momento habló como “tiguere” evitan que el esté a la par de Denis como lo mejor de la película.
La siguientes actuaciones no están nada mal. Héctor Aníbal y Deyvy de León [Macho] están muy bien en sus personajes de matones, Nashla le queda bien la cuasi-Lisbeth Salander matona que trabaja “sola” y David Maler [el protagonista Pedro Ruiz] logra un debut decente en un rol para el que tal vez estaba demasiado “bonito”. Empero, lo peor de “Código Paz” es definitivamente Paz. Si a Canek le entregaron los mejores diálogos, a Paula Ferry le dieron los peores y los hizo peores. Mucho deja que desear una actuación, y una dirección de actores dentro de la producción, cuando los secundarios superan con creces a quién debe ser uno de lo enfoques principales de la película. ¿No había una persona que trabajara con más fuerza con Paula Ferry o alguien que dijera que esta chica no daba para estar al frente de la producción? Ante tanto talento desde decente hasta excelente es una pena que el centro de tu historia sea lo peor.
Canek y Aybar tienen definitivamente los mejores momentos de la película pero no podemos negar la primera escena que comparten Isaac “Panky” Saviñon [un Alejandro que sorprende] y Nashla Bogaert. Esta es la escena que establece a Alejandro como el más malo de todos los malos de “Código Paz”. Urrutia también logra establecer los enfrentamientos finales muy bien, pero el punto es que la historia que intenta contar, ese intento de thriller político/criminal, no le sale por más que lo intenta. En una próxima entrega, Urrutia y compañía deberían concentrarse más en rodear sus tiroteos con la historia más simple que puedan encontrar, por ejemplo que le secuestren la hija a alguien tipo “Comando” o “Taken” y ya. Un drama inteligente parece no ser su fuerte y menos cuando se tiene a Paula Ferry al frente leyendo un pendiente que dice “La vida da vuelta en círculos”.
 
Escrito por Orlando Santos, Fuente: CineDominicano

 
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